¿Que son los bonos soberanos? Invertir en renta fija

¿Qué es un bono soberano?

En determinadas circunstancias -que para algunos países son frecuentemente- los estados nacionales se ven obligados a buscar financiación externa a ellos para solventar (por lo general) gastos de corto plazo (como sueldos, etc.)
Y en el sector privado ocurre algo similar: las compañias o empresas suelen verse obligadas a conseguir dinero rápidamente para afrontar determinados gastos circunstanciales, más allá de que tengan una gran capitalización o incluso estén desarrollando nuevos negocios o en expansión. Precisamente, en no pocas ocasiones recurren a este mecanismo financiero para completar o directamente desarrollar la expansión (montar una nueva sucursal, por ejemplo).
Para ello, el sistema financiero ha elaborado unos instrumentos valores que les permiten acceder a efectivo fácilmente: los bonos.
Naturalmente, al hacer esto las compañías o los diversos estados nacionales se endeudan, y para haber colocado en bono con facilidad ello tiene que haber interesado al inversor que espera obtener beneficio de ello posteriormente, y cuando más interesante mejor. La clave del negocio de los bonos es que, en fecha futura estipulada, quien lo tenga cobrará el capital más ciertos intereses.
Los emisores de bonos -típicos instrumentos de renta fija, a contrario de las acciones que lo son de renta variable- se han endeudado mediante una emisión de estos bonos hecha pública según ciertos procedimientos estandarizados sujetos a normas financieras y jurídicas, según de qué país se trate.
El estado o la compañía que ha emitido el bono se denomina "emisor", y puede hacerlo en el mercado financiero local o en un mercado de valores internacionales.
Con respecto a los bonos de los estados, cuando uno emite un bono en mercados internacionales, ese bono se denomina "soberano", puede estar sometido o no a las leyes del país que los emite (aunque en términos generales, no hay grandes diferencias jurídicas en unos y otros sistemas sobre estos instrumentos).
Lo que sí es importante es qué estado ha emitido los bonos (y, naturalmente, cuáles son sus circunstancias económicas y políticas), porque muchas veces ocurre -como se podrá imaginar- que al momento de cobrar capitales más beneficio en intereses el país no paga, se porque no puede, porque puede pero decide priorizar otras cosas, etc. Ello es en parte de que a veces cambian los gobiernos y el mismo mercado financiero mundial es cambiante.
La cuestión es que al ser un bono cuyo pago depende del erario público, el “spread” (margen) o diferencial entre la tasa de interés de un bono libre de riesgo y el bono soberano indica la probabilidad que le asigna el mercado al cumplimiento o “pago” por parte del emisor de la deuda contraída.
Esa es la razón por la cual ese margen o spread es conocido como “riesgo país”, pues termina siendo como una especie de termómetro que percibe y expresa tanto la estabilidad de la conducción económica de un país como su deseo de cumplir con los compromisos financieros adquiridos.