Cómo empezar a invertir en bolsa abriendo una cuenta con un intermediario bursátil

Luego de conocer como funciona el mercado bursátil y cuáles son las cosas que se ponen en juego al tomar parte de este mercado, el inversor que está determinado a invertir en la compra de acciones debe proceder a abrir una cuenta de valores o cuenta de bolsa en un agente de bolsa autorizado en el parqué de su ciudad.

Para ello, el inversionista que busca el mayor beneficio deberá estar al tanto de los gastos, costos y comisiones que hay que pagar cuando se invierte en el mercado accionario.
Esto es importante porque antes de tomar la decisión de comprar las acciones hay que analizar bien la compañía que las emitió, cuán operadas son esas acciones (su liquidez), qué gastos se derivan de las operatorias, si hay reparto periódico de dividendo para los titulares de esas acciones y a qué precio esperamos venderlas y cuándo. Si no toman en consideración con el mayor rigor estos factores y datos, la inversión tendrá un riesgo mayor que es evitable.

Cómo abrir una cuenta con un corredor o agente de bolsa para empezar a invertir

Es importante saber que al abrir una cuenta para invertir en acciones en bolsa con un agente bursátil autorizado, el inversor particular debe recibir el detalle de las operaciones ejecutadas, los derechos económicos devengados por sus valores, las operaciones financieras que afecten a los mismos, la composición y la valoración trimestral y anual de la cartera.
Siempre hay que averiguar quién es quién respecto de los corredores o brokers de bolsa, su imagen pública, trayectoria, etc., además de las comisiones que cobran como un paso previo a tomar cualquier decisión.
Una vez elegida la sociedad de bolsa a través de la cual hemos de realizar nuestras inversiones, lo que debe hacer un inversor es entrar en contacto con alguno de estos intermediarios y abrir una cuenta de valores.
A través de esta cuenta se administrará la cartera de valores del inversor (compraventas, suscripciones, dividendos, asistencia a juntas de accionistas, etc.).
Cuando el inversor suscriba el contrato de apertura de esta cuenta deberá cerciorarse de las comisiones que le serán de aplicación y del ámbito de servicios contenidos en su relación con el intermediario. Siempre es necesario pedir por escrito y de manera detallada las condiciones del contrato y la buena predisposición y transparencia en brindarla se tomará como un indicador de confiabilidad del agente bursátil en cuestión.
Al margen de la mera administración de las acciones, el inversor puede desear un nivel de asesoramiento superior, por lo que los intermediarios ofrecen la posibilidad de delegar las decisiones, firmando contratos de administración de la inversión a través de los cuales el intermediario decidirá la compra o venta de los valores concretos según el comportamiento del mercado y de las pautas de inversión establecidas por el cliente.