¿Es seguro invertir en la bolsa de valores? Seguridad de la inversión, expectativas, el mercado y los agentes bursátiles

Muchas personas que buscan en qué invertir se preguntan -de manera más que razonable, por cierto- si es seguro invertir en la bolsa de valores.
¿Qué seguridad me ofrece una bolsa como institución financiera y como el medio en el que, en virtud del juego de la oferta y la demanda y otros factores o aspectos como los "fundamentals" ha quedado puesto nuestro dinero y nuestras expectativas en espera de que un futuro venturoso nos de buenas ganacias, alzas en cotizaciones mediante? ¿Es posible que mi inversión zozobre o que pueda haber un mal comportamiento por parte de un corredor de bolsa? ¿Puedo proyectar hacia dentro de unos meses o unos años, o lo que gobierna una bolsa o un mercado de valores es la misma incertidumbre que se puede ver en otros mercados financieros, como el de las divisas?
Estas son preguntas frecuentes en quienes buscan conocer y aprender sobre cómo funcionan realmente las cosas en bolsa y cómo se puede invertir con la finalidad explícita de aumentar sus ingresos.

La bolsa de valores es, en términos generales, un mercado seguro, pero para explicar esta idea y evitar confusiones, haremos algunas aclaraciones previas.
La palabra "seguro" respecto de la inversión en la bolsa de valores puede interpretarse de diferente modo. En primer lugar, nunca hay certeza de lo que ocurrirá en el futuro, obviamente, y los fenómenos de la realidad social -a los que pertenecen los acontecimientos económicos y financieros- son sensibles a muchos factores, como es sabido.
Esto vale para las cotizaciones, para las economías nacionales e incluso para las compañías que han emitido las acciones.
Sirva esto como recordatorio de que hay que evitar a aquellas personas, sitios web o empresas que prometen y aseguran ganancias en bolsa.
En ese sentido, la inversión en bolsa presenta el mismo riesgo de seguridad que otros aspectos de la vida social e incluso de la propia vida. No hay certezas, pero sí hay otras ventajas como la objetividad y la seguridad que presenta la transparencia y la regulación del mercado, como veremos.
En otro sentido todavía uno puede preguntarse por cuán seguro es comprar acciones: si las compañías que están dando buenos dividendos actualmente lo seguirán haciendo en el futuro ("seguro que tendrás buenos dividendos en los próximos años") o si es "seguro" que seguirán aumentando esas acciones, o que mantendrán un buen nivel de liquidez, o que la compañía aumentará su capitalización bursátil porque lo viene haciendo hasta ahora y parece sólida.
En este segundo sentido de la buscada seguridad, vinculado a la idea de riesgo de la inversión, la respuesta es un poco diferente: no hay certeza de que una tendencia se mantenga, no hay certezas de que las compañías con mayor capitalización lo seguirán siendo, por ejemplo en los próximos tres años, pero hay presunciones y evidencia a favor, datos objetivos basados en hechos que hacen suponer que es altamente probable, por ejemplo. 
Y lo que sí es seguro, es que ese tipo de empresas que cotizan en bolsa desde hace mucho tiempo, tienen acciones muy operadas y están en expansión y otorgando buenos dividendos son muchísimo menos riesgosas que las que no cumplen con esas características.
 Finalmente, podemos preguntarnos acerca de cuán seguro es invertir en acciones en bolsa en el sentido de si los intermediarios financieros son personas e instituciones que no se quedarán con nuestro dinero, nos engañarán o harán objeto de algún inesperado perjuicio.
En este sentido los mercados accionarios presentan la gran ventaja de que sus operaciones son todas registradas y controladas por organismos ad hoc, cada cambio de titularidad de una acción es debidamente anotado y no es posible que cumpla funciones de intemediario ningún agente bursátil que no esté autorizado. Para ser agente o corredor de bolsa en España, por ejemplo, los requisitos y exigencias son muchos, claros y contundentes.
En las otras bolsas del mundo las condiciones son similares y los mercados secundarios también son fuertemente controlados.
Naturalmente, los distintos brokers de bolsa cobran distintas comisiones y gastos derivados de las transacciones que realizan, pero eso es otra cosa, que se puede conocer simplemente haciendo consultas exhaustivas a cada uno para luego tomar una decisión sobre cuál elegir.
Vale decir, la bosa es un mercado seguro porque tiene una gran transparencia y las operaciones son totalmente registradas.
Tomando como caso arquetípico los mercados españoles, hay una ley que es la Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores, que regula no sólo los mercados de renta variable sino también los de renta fija. Toda la actividad de los mercados de valores en territorio español, a su vez, está controlada y supervisada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y la anotación y liquidación de las operaciones le corresponde a Iberclear, la Sociedad de Gestión de los Sistemas de Registro, Compensacióny Liquidación de Valores.
De manera que no hay que formarse una idea equivocada de qué es la bolsa, ya que es un mercado de capitales más seguro que otros, todo lo cual abre interesantes perspectivas a la hora de invertir y de aprender a manejar nuestro portafolios de inversiones midiendo riesgos y proyectando de manera racional nuestras expectativas de beneficio.