Invertir en renta fija: las obligaciones, una inversión a largo plazo

Como hemos señalado reiteradamente, las posibilidades de inversión en instrumentos financieros no se agotan en invertir en la bolsa comprando acciones, sino que existen además otras alternativas, como -por caso- los Warrants en el mercado de futuros o diferentes instrumentos de renta fija, uno de los más interesantes de los cuales son las denominadas obligaciones u obligaciones negociables.
Característicos valores de inversión a largo plazo, las obligaciones radican su atractivo en que, a diferencia de los instrumentos de renta variable como las acciones, cuyo valor fluctúa, el inversor en obligaciones sabe cuánto percibirá en la fecha de liquidación.
Además, las obligaciones son un activo financiero que permite a sus titulares en cobro de un interés, lo que las hace especialmente buscadas por los inversores que prefieren la certeza de la renta fija.
Lo que se cobra cuando las obligaciones vencen es denominado en la jerga financiera "el principal".
De manera que pueden definirse las obligaciones como partes alícuotas de una emisión de valores realizada por una determinada compañía o sociedad que se caracterizan porque otorgan a sus propietarios derechos tanto a percibir los intereses periódicos correspondientes como a cobrar finalmente el principal en la fecha de vencimiento ("devolución o amortización del principal").
Por lo general estos interesantes productos de renta fija tienen un vencimiento a 10 años o más, lo que marca una de las principales diferencias con los bonos, que suelen tener, por promedio, un vencimiento acordado a entre 3 y 10 años.

Tipos de obligaciones negociables

Exponemos a continuación algunos de los más característicos tipos de obligaciones, con la salvedad de que en cada mercado nacional las condiciones y la legislación competente respecto de los valores financieros varía:

Obligaciones de cupón cero: son un tipo de valor emitido caracterizado por no abonar un interés periódico al obligacionista. Esta clase particular de obligaciones se diferencia porque los intereses, en lugar de pagarse, se van acumulando hasta que finalmente son abonados junto con el principal en la fecha de vencimiento del valor.

Obligaciones de interés variable: en este tipo de obligaciones el interés no es fijo, sino que se va calculando según algún indicador financiero de referencia, de modo que se establece específicamente a posteriori, como suele decirse. Estas obligaciones pueden tomar como referencia, por ejemplo, alguna tasa de interés interbancario del mercado de capitales.

Obligaciones de interés variable predeterminado: a diferencia del caso anterior, esta clase de obligaciones es un tipo de valor que, como sugiere su nombre, cuenta con un interés que cambia -por ejemplo año a año- pero ya está pautado específicamente de antemano. Las obigaciones de interés variable predeterminado pueden ofrecer, por caso, un tipo de interés anual escalonado, cual sería ejemplificado en una situación en la que se pagase el primer año un 8%, el segundo un 8,5%%, el tercer año un 9%, y así sucesivamente.

Obligaciones de interés fijo: como su nombre lo indica, estos valores financieros estipulan previamente y de modo fijo un interés, por ejemplo anual, a cuyo cobro tendrá derecho su titular.

Obligaciones con prima: son un tipo especial de obligaciones que otorga derecho al obligacionista al cobro de una prima.

Obligaciones sin prima: esta clase de obligaciones no permite cobrar prima alguna a su titular.

De manera que si está buscando en qué invertir, las opciones son realmente muchas, y la elección entre invertir en renta fija o en renta variable dependerá de las necesidades, intereses, expectativas y preferencias de cada inversor.