Invertir en renta fija: ¿Que son las Obligaciones?

Como es sabido, además de los productos financieros de renta variable (típicamente las acciones), se puede invertir en valores de renta fija.
Uno de los productos de renta fija más importantes son las Obligaciones.
Las obligaciones son un instrumento financiero emitido por una compañía que, a través de partes alícuotas (o sea en partes fraccionarias de la emisión caracterizadas por otorgar ciertos derechos) les otorgan a sus dueños el derecho a percibir -en la mayoría de los casos- intereses.
Además, y principalmente, las a veces denominadas obligaciones negociables confieren derecho a sus titulares a la devolución del denominado "principal" en una cierta fecha estipulada de amortización.
Una excepción al primer ítem mencionado (la percepción de intereses) son los casos de obligaciones de las llamadas "de cupón cero", que no permiten percibir los intereses cada cierto tiempo. Sin embargo, éstos igualmente son acreditados, y se van acumulando hasta que en la estipulada fecha de amortización del capital sean pagados junto al denominado "principal".
Otros tipos de obligaciones, todas naturalmente instrumentos financieros de renta fija, son las "opciones de interés variable", que suelen ser de carácter mixto, siendo el interés un valor fijo más un índice o estadístico bursátil de referencia.
Asimismo, las obligaciones pueden ser de interés variable estipulado previamente o predeterminado, en cuyo caso ya se sabe cómo irá siendo el interés a cobrar cada año, pero con la salvedad de que en cada ocasión se percibirá un interés diferente (generalmente va aumentando levemente).
También hay opciones de interés fijo, previamente estipulado, de manera que cada accionista sabe cuál es el interés constante a percibir, por ejemplo cada año, desde el principio.
Finalmente, existen variedades de obligaciones "con prima" o "sin prima", según otorguen o no derecho a percibir una prima.
Si las acciones son un instrumento de inversión a mediano o largo plazo, las obligaciones más lo son, pues ordinariamente suelen tener una fecha de liquidación pactada a más de 10 años.