El inversor en bolsa y las señales: dividendos y beneficios

Los dividendos y los beneficios de las compañías como indicadores de inversión bursátil

Una pregunta muy interesante y útil para saber en qué invertir en la bolsa de valores puede ser ¿qué indicadores o señales son más relevantes o decisivos a futuro para el inversor respecto de las empresas que cotizan en bolsa?

Como es sabido, la opinión y la percepción de los accionistas e inversores es sensible -al igual que las decisiones que de ellas derivan- a la información que las empresas que cotizan en bolsa proveen sobre su rendimiento.

En este sentido, colocarse desde el punto de vista del inversor particular puede ser importante incluso para conocer con mayor profundidad la lógica de funcionamiento del complejo mundo de la bolsa.

Adviértase que la pregunta respecto del inversor es en realidad la misma que "¿qué es relevante para el mercado bursátil?", en tanto éste último puede entenderse como el resultado del comportamiento agregado de los inversionistas individuales.

Existe una teoría bursátil llamada "teoría de las señales" según la cual el indicador o "señal" decisivo para los inversores acerca de la situación de una empresa de la que son accionistas, o sobre la cual evalúan comprar acciones es el monto y la evolución de los dividendos que se reparten.

Como es sabido, el modo de reparto de dividendos varía de empresa en empresa, pero puede ser anual, semestral o trimestral de manera más o menos típica.

En este sentido, el factor que permitiría proyectar el futuro desempeño de la empresa, pues las expectativas cumplen un rol importantísimo en la bolsa, y proyectar previsiones acerca del valor de sus acciones en la bolsa serían los dividendos (Miller y Modigliani, 1961).

Sin embargo, otra manera de evaluar estas señales o indicadores del estado de la compañía cuyas acciones cotizan en bolsa es el beneficio de las mismas, como señalan Patell y Wolfson (1984) por un lado y Ball y Kothary (1991) por otro.

En efecto, si bien el reparto de dividendos en tanto activos que no necesitarían ser reinvertidos puede ser una buena expresión de cuán bien está la empresa, en ocasiones la variabilidad del monto de dividendos depende de las políticas de inversión a corto o largo plazo de la empresa.

Dicho de otro modo, es posible que una mala o limitada política de inversiones a plazos medios o largos redunde en un reparto de beneficios que se muestre como señal del crecimiento de la compañía, pero que éste sólo tenga lugar en el corto plazo por falta de visión de futuro.

Los inversores particulares suelen tomar en cuenta ambos aspectos para decidir respecto de las acciones de la compañía, pero lo más importante es que por ello mismo sus decisiones repercuten en el mercado bursátil en virtud de ambos factores, por lo que finalmente las acciones suben o bajan en función de la difusión de la información relativa a reparto de dividendos y beneficios de la compañía cotizante.

Referencias bibliográficas:

Ball R. y Kothary S. P. (1991), "Security retourns around earnings announcements", The accounting Review, Vol. 66, 4, pp. 718-738.
Miller M. y Modigliani F: (1961), "Dividend policy, growth, and the valuation of shares", Journal of Business, Octubre, pp. 411-433.
Patell J. M. y Wolfson M. A. (1984), "The intraday speed of adjustment of stock prices to earnings and dividend announcements", Journal of Financial Economics, Vol. XIII, pp. 223-252.