Por qué hay que invertir en una cartera o portafolio de inversión mixto diversificado


Para aprender a invertir en bolsa es necesario, en primer término, aprender a ser realista. Este slogan del mundo financiero y bursátil cobra más valor cuando se es principiante en cuestiones de bolsa y se desea encarar la tarea de ser inversionista con seriedad y ambiciones acordes.
Toda inversión -bursátil o no- conlleva un riesgo inherente, y es parte de la naturaleza del inversor conocer cuánto riesgo está dispuesto a asumir para lograr sus objetivos. No obstante ello, la sabiduría del auténtico inversor en mercados de valores reside, no en arriesgarse mucho, sino en saber cuándo hacerlo.
Una de las cosas más importantes para tener éxito como inversor es saber minimizar los riesgos optimizando las posibilidades de beneficio, y en ese sentido una excelente manera de llevarlo a cabo es constituyendo una cartera o portafolios de inversiones.
¿Qué es una cartera de inversiones? Simplemente, se trata de una diversificación de nuestra inversión total en diversos instrumentos financieros (no solamente acciones) para disminuir el riesgo total.
Si bien es cierto que casi toda la gente comienza a invertir en mercados financieros o en la bolsa particularmente con un capital relativamente pequeño, su crecimiento ha de ir de la mano con una mayor diversificación en la medida en que ello vaya siendo posible.
Esto creará un cerco de protección para nuestra inversión total que ayudará mucho en el mediano y en el largo plazo a la hora de obtener beneficios regulares.
Los analistas financieros especializados en carteras bursátiles, que estudian cómo optimizar las carteras de inversión con modelos matemáticos, aconsejan en principio conformarlas de tipo mixto: tanto con instrumentos de renta fija como con valores de renta variable.
Una cartera de inversiones diversificada, por ejemplo, tendrá entre sus elementos constituyentes no sólo acciones, sino también bonos, warrants, bienes raíces, depósitos a plazo fijo, commodities, pooles de siembra, derivados, fondos comunes de inversión, etcétera.