Invertir en la bolsa o especular con acciones

La bolsa: ¿invertir en acciones o especular?

Una manera de invertir en vistas a ganar dinero es tomando parte del mercado secundario de valores que es la bolsa mediante la compra de acciones.

Las ventajas, como es sabido, van desde la posible y deseada meta de vender las acciones e un valor mayor de aquel por el que se las compró hasta la de cobrar dividendos. Mas ¿es la compra de acciones algo que se debe tomar como una inversión o como una mera especulación?

Muchos especialistas y analistas bursátiles no se cansan de señalar que los
mercados de valores –y con ellos la bolsa- no son un ámbito cuya
naturaleza sea la especulación, sino la inversión, entendida como el desarrollo de un conjunto de acciones causales con metas definidas y métodos rigurosos dirigidas a un fin, o sea ganar dinero a partir de las operaciones bursátiles.

La diferencia entre especular e invertir racionalmente radica –si bien para algunas personas estas expresiones pueden parecer sinónimas- en que el especulador toma la bolsa de valores como una especie de juego donde se pueden obtener ganancias con astucia, capacidad para aprovechar oportunidades y un poco de suerte.

Pero no hay nada más lejos de la realidad que esta visión algo ingenua y por entero
no realista acerca de las bolsas, y la naturaleza del funcionamiento de los mercados de valores.

Los mercados responden –son determinados- en su comportamiento o sea en si por ejemplo una bolsa sube o baja un cierto día, –y lo mismo ocurre con las acciones individuales- por las variables económicas relevantes y por la oferta y la demanda de las propias acciones.

Si bien la complejidad de un mercado de acciones impide la predicción definida de su comportamiento global y el de la fluctuación de los valores que lo componen, ello no significa que no se lo pueda estudiar con rigor científico su funcionamiento para saber qué hacer con nuestra inversión.

Precisamente, hay una amplia bibliografía teórica y metodológica sobre
análisis de mercado financiero (técnico y fundamental) y por algo muchos especialistas dedican muchos años de su vida académica en diferentes universidades de primer nivel en capacitarse para analizarlos y elaborar sofisticadas estrategias de inversión, muchas veces exitosas.

Invertir en la bolsa no tiene nada que ver con una actitud especulativa azarosa y sin método, motivada por impulsos y por caraterísticas coyunturales; invertir en acciones implica la responsabilidad de estudiar el mercado, analizar frecuentemente las cotizaciones, aprender sobre métodos de análisis, seguir los indicadores técnicos, elaborar una estrategia de inversión: en suma responsabilidad, disciplina, capacitación y método son las notas distintivas para ganar en la bolsa.
Invertir en la bolsa.