Cuándo hay que vender las acciones

Acciones ¿cuándo conviene vender?

Una de las maneras de ganar en la bolsa con acciones de empresas
es precisamente comprando a un precio y vendiendo a un precio mayor,
como es propio de cualquier negocio.

Decimos “una” porque existen otras maneras de obtener ganancias a
partir de la posesión de acciones de empresas, como con el reparto
de dividendos.


Ahora bien, hemos comprado a un precio, mas ¿cuándo debemos
vender nuestras queridas acciones?


Hemos depositado expectativas y esperanzas –que muchas veces van
más allá de la mera ambición de su valor monetario, sino que involucran
también metas personales, por ejemplo- y ahora vemos que han
aumentado: ¿qué hacer? ¿debo vender mis acciones ahora o esperar?

Estas preguntas son recurrentes en los inversores en la bolsa cuando
ven que se valorizan sus acciones y no saben cuándo deben tomar la
decisión de vender.


Como es sabido, la volatilidad propia del mercado bursátil puede
provocar una drástica reversión de una tendencia alcista y borrar de
un plumazo lo que ayer hubiesen sido grandes ganancias.

Por otra parte, si vendemos y luego aumentan mucho más esas
acciones
lo estaremos lamentando durante mucho tiempo. ¿Cuál es
el consejo para esta situación?

Lo primero que hay que recordar es que hay que estudiar el mercado
y la evolución de las cotizaciones a fin de formarse un juicio propio,
pues incluso un consultor o asesor podrá equivocarse en esta situación.

Luego, hay que templar el espíritu inversor a la espera de identificar un
momento en el que nuestra intuición diga ¡vendemos!, pues si no
tomamos esa decisión perderemos irremediablemente, como prueban
muchísimos casos reales en distintas bolsas.

Moderando la ambición, debemos prepararnos psicológicamente para
tomar esa decisión de vender las acciones
que poseemos –que
entraña otro riesgo, el de que suba significativamente aún más el valor-
y que no nos importe lo que ocurra luego: nosotros habremos ganado
y sabremos valorar eso y aprender de la experiencia para seguir
invirtiendo y ganando dinero.

Nótese que el riesgo que tomamos al decidir vender es diferente del
riesgo que tomamos dilatando la decisión
: en el primer caso, es el
riesgo de perdernos de ganar más dinero, en el segundo, es el riesgo
de perder todo nuestro dinero.

Psicológicamente, la ambición y las características de personalidad tal
vez no permitan diferenciarlos, pero racionalmente son cosas diferentes
¿usted qué riesgo piensa correr con sus acciones en la bolsa?

Invertir en acciones.